El equipo del castillo de Dunsandle es feliz anunciar el nuevo añadido de este precioso
sitio medieval, una réplica de picotas del siglo 15. Los visitantes están invitados a
sacarse una foto con estas picotas para tener un recuerdo de su visita en Dunsandle
Castle & Woods.
La mayoría de la gente ya ha visto una foto de picotas en buen estado pero existe
varios tipos. Una picota es una tabla de madera con uno o varios semicírculos situados
en el canto de la tabla. Cuando se completa con otra picota, los semicírculos forman
huecos y es lo que forma una picota.
De forma muy sencilla, la par de picotas está unida por un gozne sobre unas de las
extremidades y, sobre la otra, hay un picaporte y una grapa para el candado. La picota
la más abajo está fijada en el suelo. Las picotas aprisionan los tobillos de las víctimas
que se ven obligadas a sentarse en esa posición, que sea en el suelo o en un banco de
madera. Algunas picotas tienen un poste en cada extremidad con correderas en las
cuales la picota superior puede correr de arriba hacia abajo. Otras versiones más
elaboradas tienen otros huecos para aprisionar las manos de las víctimas. Estas pueden
también ser mantenidas por otra picota encima de las picotas para los pies o bien en
la misma picota o entre los pies o fuera. Las picotas pueden a menudo tener dos
personas o más.
Existe también un modelo de picotas con tres huecos, uno al centro para el cuello y
pequeños huecos por cada lado para los puños. Estas picotas se fijan arriba por un
poste o por cada lado por postes en las extremidades. Así la victima se ve obligada a
estar de pie con la cabeza y las manos aprisionadas. Como las otras picotas, la picota
superior puede ser unida por un gozne o por correderas por los lados.
Las picotas se utilizaban en algunas partes de Europa hace más de 1000 años y
probablemente hace más tiempo en Asia y seguramente antes de que pruebas fiables
fueran encontradas. La prueba la más antigua haciendo referencia a las picotas en
Europa aparece en el Salterio de Utrecht durante el siglo 9 (unos 820 ap. J-C). Las
picotas se multiplicaron en Inglaterra a mediados del siglo 14. En 1351, una ley (el
Estatuto de los Trabajadores) fue constituida exigiendo que cada ciudad tuviera que
proveerse y conservar una picota. Fue aplicado en reacción frente a la Peste Negra que
dividió la población. La importante penuria de mano de obra impulsó los agricultores
en pedir un aumento de sueldo. El Estatuto intentó disuadir esta tendencia estipulando
que cualquiera que pidiera (u ofreciera) un aumento de sueldo sería aprisionado en la
picota durante 3 días como máximo. Más adelante, las picotas se utilizaban para
controlar el paro. Una ley creada en 1495 exigía que los vagabundos tuvieran que ser
aprisionados 3 días en la picota con pan y agua, después, enviados a otro lugar (donde
seguramente hubieran sufrido lo mismo). Si un vagabundo volvía hacia la misma
parroquia, tuviera derecho a otros 6 días en la picota. Estos castigos eran por lo tanto
percibidos como excesivos y, más adelante, la duración del exilio en la picota fue
reducida respectivamente a 1 y 3 días. Una ley de 1605 exigía que cualquiera
reconocido culpable de embriaguez tuviera derecho a 6 horas en la picota y los
reconocidos borrachos (en oposición a ser visto saciado) deberían subir 4 horas en la
picota o pagar una multa substanciosa (de 3 shillings et 6 pence). Un poco más
adelante, una ley legalizó el encarcelamiento de los que eran descubiertos jurando a
una duración de una hora si no querían o no podían pagar la multa de 12 pence. En
práctica, las autoridades preferían que pagaran porque el dinero era utilizado para
financiar la asistencia a los pobres.
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